18/07/2025
Convivencia El Campello 2025
Este año también fuimos a El Campello la última semana de junio, os dejamos reflexiones sobre el viaje de los compañeros y compañeras de Nuevas Tecnologías:
Del 25 al 27 de junio estuvimos de convivencia en El Campello, muy cerca de Alicante. Me lo pasé estupendamente, todos bien alojados en el colegio de Salesianos, y sobre todo bien nutridos, porque el servicio de cocina fue sensacional.
Para desplazarnos desde el Colegio al centro de El Campello o a la playa, tuvimos que coger el tranvía, sin ningún problema.
Hicimos marcha por el bosque que rodea al colegio, lo que fue una buena actividad física.
El segundo día fuimos a la playa, donde me lo pasé muy bien nadando mis largos hacia dentro.
También fuimos a tomar un helado, y yo elegí el de chocolate con naranja, que estaba delicioso.
Por la noche se organizó una velada musical, donde hubo canciones que cantamos todos.
El viernes iniciamos el retorno en el autobús, y algunos comimos en el centro de día.
Naturaleza, actividad física, y bien nutridos, tres razones para volver el año que viene. BYE, BYE!!!
Pi.
El día 25-6 de este año, algunos usuarios del centro de día Benimaclet, hicimos un viaje convivencia al Campello (Alicante), el viaje se inicia sobre las 10 h de la mañana con dirección a nuestro destino. Hicimos una parada antes, en Villajoyosa, también en Alicante, para ver la fábrica-museo de chocolates Valor, donde nos explicaron todo lo referente al chocolate, desde los países que lo cultivan, transporte, elaboración, tipos, comercialización, etc., y sobre todo nos dieron a probar varios tipos de tabletas, con leche, almendras, avellanas, puro, y los bombones, haciéndose un poco tarde y yendo con retraso luego, llegamos al centro de los Salesianos y menos mal qué había personal del citado colegio en el comedor y cocina y pudimos comer.
Posteriormente nos dieron las habitaciones y descansamos hasta las 18 h, que salimos a degustar el clásico helado, pues un viaje a El Campello sin helado es una blasfemia. Nos volvimos al alojamiento para cenar y acabar la velada compartiendo y charlando las vivencias del día,
A la mañana siguiente, desayunamos y nos fuimos hasta la hora de comer a la playa, donde todos disfrutamos a nuestro gusto, unos a pasear, otros a tomar el sol, otros dándose baños, los compañeros con movilidad reducida ayudados por el personal de Cruz Roja con sus elementos adaptados también se pudieron bañar. Estuvimos hasta la hora de irnos a comer. Después de comer, nos fuimos a descansar como el día anterior, sin salir del recinto de los Salesianos nos quedamos en la pinada, como su nombre indica, un paraje natural lleno de sombra y repleto de bancos, donde cada uno se entretuvo con lo que quiso, se hizo hama, juegos de mesa, escuchar música, etc., yéndonos luego a cenar y, posteriormente en mi caso, quedándome en la habitación para preparar la maleta, dado que me encontraba algo indispuesto
A la mañana siguiente nos preparamos para bajar a desayunar y, ¡oh cielos! cosas del directo, fuimos a coger el ascensor y éste sin funcionar, los que pudimos bajar las escaleras por nuestros propios medios, lo hicimos, y los compañeros con movilidad reducida lo hicieron con el apoyo y atención de los profesionales del centro, dando ejemplo de su saber estar y profesionalidad. Almorzamos y viaje de vuelta a Valencia, habiendo pasado dos días entrañables con nuestros compis y profesionales, siendo el viaje distendido y con mucha armonía, esperando el próximo.
Jm.
Lo que más me gustó del viaje fue el helado que nos tomamos en la merienda del primer día a la llegada, también la visita a la fábrica de chocolate, ya que descubrí muchas cosas que no conocía de este alimento. La playa muy chula, ya que me resultó muy paradisíaca. Repetiría.
Jang.
Si me paro a pensar qué es lo que más me gustó de la convivencia a El Campello, en verdad me gustó mucho todo el viaje y las actividades. Mi preferida la visita a la fábrica del chocolate, y la merienda posterior en la heladería. La playa también, por supuesto.
Ka.
Disfruté mucho del descanso en los días de El Campello, se me hizo menos pesado ya que el viernes fue desayunar y volver directamente a casa.
Lo que más me gustó de estos días fue merendar un helado y pasar el día en la playa, pero también me lo pasé bien en la visita al museo del chocolate, algo nuevo este año.
Los juegos de la tarde estuvieron bien, tranquilos.
Texto de Visitor.
Dentro de la convivencia en El Campello, las actividades realizadas fueron las siguientes, de camino, ante de llegar al destino, visitamos la fábrica de chocolates Valor viendo así su museo del chocolate. Nos explicaron la procedencia del cacao, en este caso era de Madagascar, nos enseñaros los medios de transporte que utilizaban para transportar y repartir el producto, como ejemplo un camión que yo recuerdo de niño haber visto por la calle. Una vez en nuestro alojamiento de Salesianos en El Campello, fuimos a nuestras habitaciones a organizarnos los enseres, yo dormía con un profesional del centro, que me atendió durante toda mi estancia. Estos días hicimos distintas actividades, la que más me gustó fue la velada nocturna, donde cada uno de nosotros cantó lo que le apetecía en plan karaoke. Al día siguiente realizamos un paseo marítimo y bajamos a la playa a pasar la mañana en la posta adaptada de la Cruz Roja y tomamos el baño con las sillas anfibias. En otro momento aprovechamos para tomar helados en una heladería próximo. Llegó el viernes, día de nuestro regreso a casa, con gran alegría, por encontrarme con mi familia y dormir en mi cama.
Em.


